Una conversación con Ademar Bortolini

Los años pasan para todos. Como las aguas de un río caudaloso, los minutos fluyen, rodean las piedras y nunca vuelven a recorrer el mismo camino. En una conversación profunda con Ademar Bortolini, Presidente de Bortolini Muebles Corporativos, comprendemos que la mejor manera de navegar por las aguas del tiempo es con un pensamiento claro y positivo.

Ademar cuenta que, desde su incorporación a la empresa en 1971, Bortolini ha sostenido la convicción de que es necesario mirar hacia el futuro en busca de un crecimiento constante. Sin embargo, ese crecimiento no puede lograrse a cualquier costo; debe preservar los sólidos principios transmitidos por sus fundadores. Con firmeza, Ademar afirma que para recorrer ese camino basta con seguir la frase pronunciada por quienes guiaron los primeros pasos de Bortolini: “Es necesario crecer con los pies en la tierra y siempre con responsabilidad.”

Pensamiento positivo, crecimiento constante, los pies en la tierra y mucha responsabilidad: con estos principios como base, Bortolini continúa avanzando con solidez en una trayectoria que este mes celebra 76 años. A lo largo de este tiempo, la empresa ha desarrollado una cultura de innovación y una capacidad única para mirar hacia el futuro, enfrentando los desafíos con determinación y siempre dispuesta a presentar nuevas formas de pensar.

Brindar una excelente atención. Tres palabras que definen otro aspecto esencial del trabajo que Bortolini desarrolla junto a sus clientes y que tiene su origen en los valores transmitidos por sus fundadores. En esta conversación sobre el tiempo, el pasado y el futuro, Ademar Bortolini asegura que hay algo que nunca ha cambiado y que jamás dejará de formar parte de la esencia de la marca: el compromiso de brindar una atención excepcional. Reunir calidad, un equipo altamente capacitado, confianza e innovación, ofreciendo al mercado todo lo que se espera de una empresa con amplia experiencia en mobiliario corporativo, como ergonomía, diseño y la capacidad de comprender incluso las necesidades más sutiles de sus clientes. Esa es, y siempre será, la manera de trabajar de Bortolini.

Con pausas para respirar profundamente y elegir cuidadosamente cada palabra, Ademar comparte que la visión de los fundadores y la cultura construida a lo largo de esta trayectoria de aprendizaje están siendo transmitidas a los actuales gestores. Estos líderes, responsables de sembrar la manera de pensar de Bortolini en las décadas venideras, tienen el privilegio de llevar consigo un valioso legado familiar. Ademar Bortolini concluyó la conversación sobre los 76 años de la empresa con una reflexión inspiradora: “Hacer el bien es muy importante, porque el futuro espera lo que hacemos en el presente.”